Primera alerta roja de ciclo bajista: el comportamiento interno del mercado
La primera señal de alerta de fin de ciclo alcista ha llegado. No es suficiente para volverme bajista, pero dado el contexto histórico que explico, podría ser la primera de más señales negativas.
Como sabes y a modo de recapitulación, en el actual mercado me considero un alcista escéptico, queriendo esto decir que sigo siendo alcista, a pesar de que estamos en un mercado históricamente sobrevalorado, el cual incluso presenta algunos signos clásicos de fin de ciclo, porque aún no tengo suficientes evidencias concretas para volverme bajista, o al menos para volverme cauteloso o neutral.
O, mejor dicho, hasta hace una semana no tenía ninguna prueba específica en contra del mercado alcista, pero estos pasados días se ha generado una primera.
Sólo el tiempo dirá si esta señal negativa generada esta semana queda en algo aislado o si, poco a poco, en las próximas semanas y pocos meses, se le suman otras evidencias bajistas que me hagan cambiar del bando alcista al lado bajista (o neutro).
Porque como siempre muestro, mi método de análisis se basa en la adición de evidencias de elementos de considero importantes, y si no se producen varios signos macro y "técnicos" en la misma dirección, no tomo partido por una potencial nueva tendencia.
En fin, este primer signo negativo que ha surgido esta pasada semana y que me hace hablar de "primera alerta roja", es un claro deterioro interno del mercado estadounidense, queriendo esto decir que, por ejemplo, el ratio del sector de consumo básico o esencial (XLP) se ha disparado con respecto al ratio de consumo cíclico (XLY), en una magnitud que típicamente se da al comienzo y durante las fases de estrés o crisis en los mercados y la economía.
Cuando un sector defensivo como el de consumo básico (XLP) obtiene fuertes rentabilidades con respecto al sector de consumo cíclico (XLY) en un corto periodo de tiempo, normalmente es porque el mercado ha comenzado a cotizar un menor crecimiento económico en un futuro próximo.
El sector de consumo básico (XLP), a la izquierda, se divide un 32% en la industria de consumo y distribución minorista, 19% bebidas, 17% alimentos, 17% productos del hogar y 10% tabaco, mientras que el sector de consumo cíclico (XLY), a la derecha, se divide un 24% en la industria de hoteles y restaurantes, 23% productos de consumo discrecional (no básicos), 22% comercio minorista especializado, 22% automóviles y 3% bienes duraderos para el hogar. Típicamente si en bolsa el sector básico lo está haciendo mejor que el cíclico, es porque suele haber problemas.
De ahí que, tal y como vemos en el siguiente gráfico de los últimos 5 años donde en el panel superior se representa el índice S&P 500 y en el panel inferior la tasa de cambio del ratio XLP:XLY, cuando este ratio se dispara en el corto plazo suele ser porque hay problemas.
De hecho, en estos cinco años e ignorando el caso actual, se dieron 4 eventos de este tipo durante el mercado bajista de 2022 y varias señales seguidas durante el denominado "crac bursátil de Trump" del año pasado y solo la señal aislada de agosto de 2024 no significó nada para el conjunto del mercado (por cierto, en agosto de 2024 pensé, acertadamente, que solo se trataba de una corrección).
Tasa de cambio a 5 semanas del ratio XLP:XLP. Cuando en 5 semanas supera una rentabilidad relativa de 10 puntos porcentuales, es porque se suele estar en momentos de estrés bursátil y económico. "Suele" no significa siempre, pero sí casi siempre. La única excepción en estos cinco años fue agosto de 2024.
Si alejamos aún más el zoom para ganar contexto histórico, vemos como este tipo de eventos o shocks entre sectores cíclicos y básicos, con la ya mencionada excepción de agosto de 2024, siempre se han dado en momentos de crisis. Desde 2007 hasta 2008 durante la Gran Crisis Financiera, en 2011 durante el crac bursátil del verano de ese año y mercado bajista en Europa, en 2018 durante el cuasi mercado bajista de ese año provocado por una desaceleración económica y por las guerras comerciales de Trump, en 2020 durante la pandemia, en 2022 durante el mercado bajista de aquel año causado por la rápida alza de tipos por parte de la FED y en 2025 durante el crac de Trump provocado por su anuncio de aranceles globales.
Tasa de cambio a 5 semanas del ratio XLP:XLP en el panel inferior y S&P 500 en el panel superior. 2006-2026.
Si observamos otros ángulos diferentes, aunque parcialmente solapados, también existen otras señales de alerta. Por ejemplo, que el bastante cíclico sector tecnológico (XLK) lo haga mal cuando el sector básico (XLP) lo hace muy bien, es extraño. Tan extraño que lo que estamos viendo estos días sólo ha ocurrido a finales de 1999 y principios de 2000, cuando comenzó a implosionar la burbuja "puntocom" de aquel año.
Que el sector de consumo básico se aprecie más de un 1% en dos días seguidos mientras el sector tecnológica esos mismos días decline al menos un -1%, es extremadamente poco frecuente. Y tal vez sintomático del momento actual.
En aquel entonces la economía tardaría aún un año en contraerse, pero la implosión de los valores tecnológicos comenzó a principios de 2000 y la primerísima señal fue un pobre comportamiento interno del mercado.
Esta es una de las razones por las que hace justo un mes alerté de que, aunque la amplitud o generalidad del mercado lo esté haciendo muy bien, es importante que los valores líderes, en el ciclo actual las denominadas "Magníficas 7", no entren en tendencia bajista, porque su mera implosión puede provocar una recesión al crear un efecto riqueza negativo, que fue en buena medida lo que ocurrió en 2000 y siguientes años.
Gráfico mensual desde 1999 hasta finales de 2001. En el panel superior el sector de consumo básico (XLP) y en el panel inferior el índice tecnológico Nasdaq 100. Como se puede observar, el consumo básico hizo un nuevo máximo a finales de 2000 mientras la burbuja tecnológica, aquí representada por el índice Nasdaq, ya llevaba meses implosionando. Moraleja: que los sectores defensivos o incluso que la amplitud de mercado lo haga bien mientras los anteriormente valores líderes entren en un mercado bajista, no suele tener un final feliz. ETF "MAGS" que engloba a las llamadas "7 Magníficas", Google, Facebook, Nvidia, Microsoft, Tesla, Amazon y Apple. Base diaria, septiembre 2025-febrero 2026.
Este fenómeno de mercado dividido, donde hay bastantes valores marcando máximos anuales, pero donde también hay bastantes valores alcanzando mínimos anuales o de 52 semanas, es lo que ha hecho que en las últimas semanas se hayan generado un clúster de un evento técnico denominado Hindenburg Omen, algo que típicamente sucede al final de movimientos alcistas de corto y medio plazo, especialmente según la más estricta definición de este indicador utilizada por Bloomberg.
Ocasiones en las que se ha generado una señal de Hindenburg Omen según la definición de Bloomberg. 2017-2026.
Este fenómeno de mercado dividido, por supuesto lo podemos observar de otras maneras. Por ejemplo, es extremadamente poco frecuente que al menos un 10% de los valores componentes del índice S&P 500 se encuentren en máximos anuales o de 52 semanas, mientras, a la vez, un 5% de los valores de dicho índice se encuentran en mínimos anuales. Pocos casos, pero que siempre han acabado en eventos de bastante volatilidad, algo que tal vez no se aprecia bien el siguiente gráfico de muy largo plazo, pero evidente en la tabla estadística que le acompaña.
Eventos en los que al menos un 10% de los valores del índice S&P 500 se encontraban en máximos de 52 semanas (un año) y a la vez al menos un 5% de los valores del mismo índice se encontraban en mínimos de 52 semanas. Antes del mercado bajista de 1990, de la gran corrección de 2016-2016, del crac de Trump en 2025 y ahora.
Con todo ello la pregunta es ¿por qué el sector de consumo básico, defensivo, de repente lo ha hecho tan bien comparado con el sector de consumo cíclico o con respecto al sector tecnológico?
¿Está el mercado poniendo precio a un menor crecimiento futuro y por eso se ha producido este tipo de rotación? ¿O por el contrario sólo se debe a una benigna rotación sectorial que no implica debilidad económica en un futuro próximo? ¿O tal vez sólo es una caída de algunos valores cíclicos, por razones muy particulares, que no implicarán nada negativo para el conjunto del mercado y la economía?
Es una pregunta que no se puede responder de forma aislada mirando un ratio. El ratio es como un termómetro que nos indica que parecer existir una anormal alta temperatura en el cuerpo, pero por sí mismo no seremos capaces de saber si es fiebre o es que "la persona" viene de correr diez kilómetros.
Por ello, para responder a esa pregunta en un sentido o en otro, necesitamos otras evidencias macro y técnicas que nos ayuden a interpretar lo que más probablemente pueda significar este fenómeno de mercado al que estamos asistiendo en la actualidad.
Así, si nada más aparece en las siguientes semanas y pocos meses, seguirá siendo una alerta roja más o menos abstracta, sin mayor significado. Es decir, entenderé que simplemente el mercado se ha calentado porque "viene de correr 10 kilómetros".
Sin embargo, si en esas próximas semanas y meses, surgen nuevas alertas rojas a nivel técnico o macro, entonces esta alerta roja ya no será un elemento más o menos ambiguo, sino que será parte fundamental de la tesis bajista. Entenderé que el mercado "tiene fiebre".
El contraargumento a la alerta roja
Según mi entendimiento, la mayoría de inversores y analistas están considerando que esta es una rotación normal dentro del mercado, o que se trata de un tema específico de algunas empresas tecnológicas que de repente están sufriendo por la disrupción de la Inteligencia Artificial.
Las noticias más recientes hablan del impacto de la IA sobre algunas empresas del mercado, gracias al gran avance que sigue disfrutando la IA.
De esta manera, la mejora de las herramientas de IA, con la salida a mercado de "agentes" que prometen automatizar tareas complejas e incluso sustituir trabajadores humanos, parece ser la que está detrás de la fuerte caída de la industria de las empresas de software (y de parte de las Magníficas 7), la cual ya lleva una caída mayor al -30% en los últimos meses, todo mientras los principales índices se encuentran cerca de máximos.
ETF "IGV" de empresas de software. Base mensual. La productividad se ha disparado en el último año en la creación de sitios web, aplicaciones móviles y otras aplicaciones informáticas. Una mayor productividad y acceso universal en la creación de software, está poniendo sobre las cuerdas a las empresas tradicionales del sector.
Por ello, se estaría dando la paradoja de que estamos asistiendo a una rotación agresiva entre sectores defensivos con respecto a algunos sectores cíclicos, e incluso a un mercado dividido que en otras ocasiones ha sido la antesala de malas noticias económicas y bursátiles, pero que en este ocasión sería una disrupción tecnológica que puede afectar de forma negativa y temporal a alguna industria en particular, pero que sería netamente positiva para el conjunto del mercado y económico.
Si nos olvidamos de que hay relativamente bastantes valores haciendo mínimos, el que tantos valores estén alcanzando máximos (amplitud de mercado) históricamente ha sido una buena señal. La cuestión es ¿podemos ignorar todos esos valores haciendo mínimos?
Mi punto de vista final
Sin duda, a falta de más pruebas en el mismo sentido (bajista), le concedo el beneficio de la duda a los que opinan que esto es una rotación, o en el peor de los casos ruido provocado por la caída de una industria especifica (lo tecnológico). Como digo, me guardo el fenómeno como una alerta roja que queda solamente en eso, a falta de más alertas.
Sin embargo, no puedo más que admitir que esta alerta roja me hace ser aún más escéptico con este mercado alcista. Al fin y al cabo, sea por las razones que sean, ver caer a los valores líderes no es una buena noticia, porque la caída de estos importantes valores tienen la capacidad de crear un efecto riqueza negativo, el cual puede acabar impactando al conjunto económico a continuación, tal y como ocurrió en el año 2000. Esa es mi duda.
O, incluso, si la IA está golpeando ahora a las empresas de software ¿quién dice que no habrá otras industrias que serán golpeadas a continuación por la disrupción de la IA? En ese caso, los inversores tendrían razón al refugiarse en sectores defensivos, ya que al fin y al cabo todo el mundo va a seguir comprando pasta de dientes y tampones, mientras salen de otros valores que pueden sufrir por este mundo nuevo que ya viene y que cada día es más real.
Lo que es seguro, es que seguiremos este asunto de cerca para tratar de descifrar hacia donde se dirigen los próximos eventos económicos y bursátiles.