«El Oro es dinero, todo lo demás es crédito» - J.P. Morgan

Llevo sin dedicar un artículo exclusivo sobre el Oro, y por extensión sobre la Plata, desde abril de 2024, por la sencilla razón de que la tesis se estaba cumpliendo y no se había producido ningún evento especial o realmente específico relativo al mercado de los metales preciosos. Eso ahora ha cambiado con la entrada en espiral alcista de ambos metales, la cual era la parte final de la tesis desarrollada entonces.

Aunque muchos me felicitan estos días porque se ha cumplido mi objetivo de 4.000 dólares la onza troy, tal y como expliqué en el año 2022 en Twitter, realmente el análisis 100% correcto, comenzó en diciembre de 2023, cuando aquí en el Club expliqué que el Oro podía ser la gran sorpresa del año 2024, y unos meses más tarde, en abril de 2024, cuando extendí la explicación para enfatizar que era muy posible que estuviésemos entrando en una tendencia histórica del Oro, como no habíamos visto desde los años 70 del siglo pasado, tras el "Shock del presidente Nixon" y de las que solo se ven una vez en la vida.

Y todo esto se está cumpliendo, con una revalorización del Oro del +91,87% desde mi análisis de 2023 y del +67,65% desde el segundo y último análisis. Se tratan de rentabilidades extraordinarias no vistas desde los años 70, tal y como me barruntaba entonces.

El Oro sube más del 50% en lo que vamos de 2025, una magnitud no vista desde 1979.
El Oro podría estar ante una subida masiva como la de los años 70. Y el movimiento ya ha comenzado.
Hay cosas que sólo ocurren una vez en la vida. Esta puede ser una de ellas.
Precio del Oro en dólares desde el año 2021 y resaltado en flechas magentas las fechas de mis dos análisis sobre el Oro.

En todo momento, la parte central del análisis no ha sido lo que sabíamos con seguridad, que era muy poco en un mercado relativamente opaco como es el del Oro, sino que el enfoque ha sido la observación empírica de que estaba ocurriendo algo extremadamente inusual, algo que típicamente en los mercados, cuando se produce un claro divorcio entre cotizaciones y fundamentales clásicos, suele ser la antesala de grandes eventos.

« Cuando un mercado no se comporta como se debería comportar según sus fundamentales históricos, es que vale la pena acercar la mirada a dicho mercado porque es probable que estén ocurriendo cosas de interés. Muchas veces este tipo de situaciones son las más jugosas y las que presentan mayor potencial» (análisis del Oro de 28 de diciembre de 2023)

Aunque, por supuesto hemos teorizado por qué está ocurriendo todo esto, es importante entender esta diferencia porque se trata de un principio atemporal de inversión y especulación para cualquier mercado.

Mientras algunos analistas han estado acertados en el mercado del Oro durante años, casi siempre con explicaciones muy "precisas" pero principalmente erróneas de por qué estaban subiendo y por qué iban a seguir apreciándose los metales, mi aproximación ha sido totalmente diferente, la de "no sé exactamente por qué, pero esto no debería estar pasando y por ello creo que se está gestando algo grande, así que compremos".

Son dos filosofías completamente opuestas. El creer saber exactamente lo que está ocurriendo y lo que ocurrirá, como si el futuro se pudiera predecir con exactitud, contra el no saber exactamente que está ocurriendo pero que vale la pena estar dentro porque algo inusual está ocurriendo. La hipótesis específica versus la observación empírica. Las pronosticaciones del futuro vs los principios operativos. La noche y el día.

Explicada que esa ha sido y es la idea central de la tesis alcista sobre el Oro y que las explicaciones y narrativas siempre han de quedar en un segundo plano, por supuesto, mi idea siempre ha sido que la confiscación de los 300.000 millones de dólares, se dice pronto, que Rusia tiene en el exterior y que fueron confiscados por Occidente tras la invasión rusa de Ucrania, fueron el punto y aparte del mundo tal y como lo habíamos conocido hasta entonces.

O, dicho de otra manera, a partir de ese evento macro de carácter geopolítico, los bancos centrales de los países no-alineados con Occidente, empezaron a atesorar Oro en mayores cantidades ante la confirmación definitiva de que el sistema financiero internacional no era neutro, sino una herramienta que podía convertirse en un arma más de guerra en manos de Occidente. ¿Para qué iba a tener China y otros países aliados de ellos activos financieros confiscables si cuando invadan Taiwán se los iban a congelar?

A partir de la Invasión de Ucrania por parte de Rusia, se dispararon las compras de Oro por parte de los bancos centrales, al mayor ritmo en más de 50 años.
Noticia de El Economista de noviembre de 2022. Fuente.

Ese fue el punto de partida y luego se han ido añadiendo más eventos, como que dichos países no alineados con Occidente, están dando pasos para, poco a poco, intentar sortear la dependencia del dólar, es decir, para intentar ir desprendiéndose de la hegemonía estadounidense. Un ejemplo es el denominado "BRICS Pay", el cual recibió el apoyo rotundo de China el pasado año.

Dado que esta realidad, donde los países no alineados van a seguir con sus planes de tratar de buscar alternativas al dólar y, sobre todo, de no ser presas fáciles del sistema financiero internacional, mi perspectiva es que el gran mercado del Oro, correcciones mediante, siga en tendencia alcista. Es la típica situación donde te encuentras en un potencial cambio de paradigma, que por su elevada incertidumbre e importantes implicaciones geopoliticas, puede generar tendencias de gran magnitud y de gran extensión en el tiempo. Eso fue en esencia la primera parte de lo que expliqué hace ya casi dos años y que el tiempo ha ido confirmando y que sigue plenamente vigente a día de hoy.

Ahora bien, ¿por qué el Oro y la Plata, más allá de la fuerte tendencia alcista que estaban experimentando, han entrado en una vertiginosa espiral alcista?

En mi opinión, lo que está ocurriendo es que ha entrado en juego la segunda parte de mi tesis alcista de diciembre de 2023, y es el ver una FED recortando tipos de interés ante el temor de una desaceleración económica.

«Pero sí aún vienen más recortes de tipos de interés, ya sea porque (i) la inflación baja todavía más de lo esperado, (ii) porque se produce una desaceleración económica, o incluso (iii) porque llega la recesión, entonces el Oro va a explotar fuertemente al alza.» (análisis del Oro de 28 de diciembre de 2023)

Como expliqué hace unas semanas aquí en el Club, Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, dio un cambio de rumbo en su discurso del día 22 de agosto, pasando de estar preocupado por la inflación, a estar más preocupado en términos relativos por el empleo. Lo que en definitiva significó que la FED estaba lista para comenzar a recortar tipos de interés, un proceso que ya se ha iniciado y que se espera que continúe su marcha en los siguientes meses.

Desde el discurso de Jerome Powell en Jackson Hole el pasado 22 de agosto, la plata se ha disparado con una apreciación del 25,38%, el Oro con un repunte del 19,34% y el mercado de acciones con un avance también significativo del 5,41% (que la bolsa suba eso en mes y medio es significativo ya que anualizado sería un 54%, una lectura extrema).
Gráfico mensual del precio de la Plata en dólares, desde los años 70s. El repunte actual, se ve a simple ojo, es de una magnitud solo vista en 1980, cuando la manipulación de este metal por parte de los hermano Hunt y entre 2008 y 2011 durante la Gran Recesión y en concreto durante el pico experimentado en los peores momentos de la Crisis de Deuda Europea.

Una FED recortando tipos de interés generalmente ha sido y es un factor fuertemente alcista para el Oro, porque eso supone que se reducen los tipos de interés reales, esos que históricamente han sido los fundamentales del mercado del Oro desde el Shock de Nixon en 1971.

Es decir, a una tendencia ya vigorosa causada por motivos geopolíticos, se le une el viento a favor de unos fundamentales clásicos, tipos de interés reales más reducidos, remando en la misma dirección, lo que en definitiva está provocando la gran espiral alcista de los metales preciosos en esta segunda parte de 2025.

Precio del Oro en dólares y tipos de interés oficiales de Estados Unidos (1996-2025). Nuevos ciclos de recortes de tipos, en líneas verticales, históricamente han favorecido al Oro. El reciente recorte de tipos de interés es un factor a favor de la tendencia alcista preexistente.

Este factor económico, a diferencia del factor geopolítico, es un factor limitado en el tiempo, es decir, no se puede esperar que dure años y años, pero sí meses y tal vez trimestres, dependiendo de las circunstancias macro que se vayan sucediendo. Dado que su activación es reciente y la FED está en modo expansivo, aún sería demasiado pronto para pensar que está por desactivarse pronto. Si la economía mejora, y en concreto el empleo deja de emitir señales de preocupación, entonces este factor añadido se moderaría o desaparecería.

Y siguiendo con mis opiniones, donde he ido descendiendo de forma ordenada por importancia y convicción desde el principio operativo atemporal, hasta mi idea más fuerte de que está ocurriendo y, en tercer lugar, explicando por qué ahora han entrado el Oro y la Plata en espiral, también creo que ha empezado a jugar un papel importante la percepción de que los mercados de acciones globales corren el riesgo de estar entrando en una burbuja, lo que a posteriori crearía una recesión y, por tanto, aún menores tipos de interés y más problemas macroeconómicos, con el insostenible déficit fiscal de Estados Unidos como centro de las preocupaciones de los inversores globales. Es la opinión más débil de las que tengo con respecto al mercado del Oro, pero creo que algo de eso puede haber.

Es cierto que aún es pronto para saber si estamos en una burbuja como tal, donde el mercado de acciones no solo está caro, algo objetivo a día de hoy, sino donde además los beneficios corporativos se desliguen completamente de las cotizaciones y el público en general entre en una manía eufórica, donde crea ciegamente que las acciones sólo pueden subir.

De momento, dado que sólo se da la circunstancia de altas valoraciones, pero no la de beneficios desligados del todo de las cotizaciones, y el hecho de que no hay una euforia social general -ni siquiera entre los inversores-, es realmente difícil definir con certeza que estemos en una burbuja bursátil.

El ratio PER del S&P 500 se encuentra en un extremo señalando que la bolsa está cara. Pero el auténtico peligro es cuando, en estas circunstancias, los beneficios no siguen a las cotizaciones y el público en general quiere invertir en acciones.
En la burbuja de los finales de los 90s los beneficios no seguían al mismo ritmo las valoraciones, mientras que ahora y, de momento, no es el caso, las empresas del sector tecnológico están ganando dinero.
La encuesta de American Investors (AAII) que mide el porcentaje de inversores minoristas que estiman que el mercado será alcista a 6 meses vista, ronda apenas el 41,78% de las respuestas. En la última gran burbuja de finales de los 90s, hubo múltiples ocasiones en las que se registraron lecturas de más de un 60% de alcistas en dicha encuesta. Incluso durante la fuerte pero breve excitación alcista del año 2021, tras la pandemia, hubo lecturas superiores al 55%. De momento, esta encuesta muestra que los inversores no están eufóricos, sino contenidos en sus perspectivas.

A pesar de que no está del todo claro si estamos ya en una burbuja o no, algo que por otro lado es normal porque las burbujas realmente sólo se pueden identificar con claridad en su parte final, lo que sí es cierto es que algunos inversores y empresarios, realmente célebres y exitosos, viendo el sentido de como están discurriendo los acontecimientos alrededor de la Inteligencia Artificial, han empezado a entender que se producirá una gran y equívoca asignación de capital por parte de diferentes agentes, lo que producirá primero un boom gracias a los grandes flujos de inversiones, para a continuación entrar en una recesión de los beneficios y tal vez de la economía.

Es decir, que ocurrirá lo que siempre ha ocurrido con los nuevos inventos que históricamente han venido a mejorar la vida de las personas, desde los ferrocarriles, los canales, las bicicletas, los coches, el internet o, ahora, la inteligencia artificial: mucho dinero, muchas veces financiado con crédito o con papelitos en forma de acciones, buscando oportunidades en esas nuevas industrias, para luego descubrir que, tantos a la vez buscando lo mismo, lleva, inevitablemente, a la ruina de muchos de esos agentes.

Y esto, en mi opinión, es algo que también está animando la cotización del Oro, el hecho de que este boom, cuando se convierta en lo contrario, el "burst", va a forzar a que la FED baje aún más los tipos de interés ante unas finanzas públicas cada vez más insostenibles en los Estados Unidos.

Esquema de cómo se generan las burbujas. Con crédito y papel.

Veamos algunas declaraciones, escuchadas esta misma semana de parte de importantes inversores y empresarios:

«Todo el mundo sabía que los ordenadores, los semiconductores e Internet iban a cambiar el futuro, y que el impacto iba a ser enorme. Pero el mercado calculó mal el momento oportuno y ese error de cálculo suele ir acompañado de correcciones» (Kenneth Griffin, fundador Citadel y fortuna estimada en 22.000 millones de dólares)
«En todo caso, ahora la situación es mucho más potencialmente explosiva que en 1999 [...] esta combinación fiscal/monetaria actual es una mezcla que no hemos visto desde, supongo, el período de posguerra, a principios de los años 50» (Paul Tudor Jones, fundador de Tudor Investment Corporation fortuna estimada en 5.300 millones de dólares)

Hago pausa para resaltar que lo señalado por Paul Tudor Jones es en esencia lo que expliqué aquí en el Club el pasado 11 de septiembre, en mi análisis "3 factores macro se han alineado para que la bolsa pueda entrar en una espiral alcista".

«La inteligencia artificial ahora mismo es una burbuja industrial, pero la tecnología es real y traerá grandes beneficios a la sociedad [...] durante una burbuja se financian las buenas y las malas ideas y los inversores pasan por momentos difíciles, en medio de toda esta excitación, para tratar de distinguir entre las buenas las malas ideas, algo que probablemente está ocurriendo ahora» (Jeff Bezos, fundador de Amazon y fortuna estimada en 215.000 millones)

En definitiva, la inteligencia artificial es algo nuevo, pero el fenómeno de una nueva tecnología elevando los "animal spirits" de los inversores y de la sociedad en general, para luego acabar en crisis por una casi inevitable mala asignación de capital en ese proceso de optimismo, es otro factor que está haciendo que el Oro se dispare.

Así, con todo, y a modo de resumen, tenemos (i) una gran tendencia histórica por motivos geopolíticos y a la que no se le vislumbra fin dado que los movimientos geopolíticos son de largo alcance. A dicha tendencia histórica (ii) se la ha unido una tendencia cíclica, que es una FED bajando tipos de interés, lo cual adelanté en su día que podía mandar el Oro en una espiral alcista, tal y como está ocurriendo ahora. Y, por si fuera poco, en esta tormenta perfecta en favor del Oro, (iii) se le ha unido la idea de una incipiente burbuja que eleva el temor de tipos de interés más bajos y más adelante en el tiempo a causa de la crisis que provocaría la implosión de dicha burbuja.

De hecho, el punto tres retroalimenta al punto uno de una manera bastante perversa para el futuro de Estados Unidos y Occidente en general. Si los países no alineados se han lanzado a comprar Oro ante la desconfianza que sienten hacia Occidente ¿Cuánto más Oro no comprarán los bancos centrales y otros inversores cuando se ponga en duda el futuro económico de Estados Unidos, porque el país se encuentre en recesión -tras una burbuja- y su déficit fiscal se desequilibre aún más?

Recordemos que Ray Dalio, uno de los inversores más exitosos y talentosos de todos los tiempos, advierte que EE.UU. va a sufrir un "ataque al corazón" en los próximos 3 años. Si las cosas ya están mal cuando todo va bien de forma cíclica ¿Cómo estarán cuando la marea baje?

«Tras décadas de excesos, como comer en exceso alimentos grasos y fumar durante toda la vida, han llevado a la economía estadounidense a una situación crítica. Y ahora, debido al aumento del déficit público y al alza de los intereses, está entrando en la fase final y más dolorosa del Gran Ciclo de la Deuda» (Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, fortuna estimada en 15.400 millones de dólares)

Es por todo ello, que de momento no veo final al mercado alcista del Oro. Creo que cualquier corrección será eso, una corrección. Yo mantengo mi Oro. Creo que los metales preciosos pueden ir mucho más arriba y que la plata romperá su "resistencia histórica" de los 50 dólares por onza, para explotar al alza de una vez por todas tras 45 años de espera desde el episodio de los hermanos Hunt.

La plata y el Oro en realidad siguen tendencias similares, aunque el Oro ha sido más rentable a largo plazo, los fuertes repuntes de la Plata suelen ser muy jugosos a corto plazo (pero a cambio sus caídas también son más vertiginosas). Por ello, en mi opinión, las inversiones en cartera mejor en Oro y las especulaciones de corto plazo y en momentos puntuales, la Plata puede ser válida.

Esto es así sobre todo porque cuando los metales preciosos caen, la Plata tiende a hundirse mientras el Oro se mantiene mejor. Y esta estabilidad relativa es algo importante como inversor. Quiero beneficiarme de una tendencia diferente y descorrelacionada como lo es la de los metales preciosos, pero cuando las cosas vengan mal dadas, porque efectivamente en cualquier momento vendrán mal dadas, o por lo que sea no me haya dado tiempo a salirme, no quiero hundirme hasta los infiernos con la plata.

O, dicho de otra forma. Los metales preciosos son de interés para los inversores, porque se "mueven" de forma diferente a las acciones y a los bonos, y por supuesto a Bitcoin. Y si de invertir se trata, prefiero un activo que se aprecia bien en momentos de cambio y de estrés financiero, pero que también me permita poder salirme a tiempo si detecto que la tendencia ha cambiado. Y, en ese sentido, la plata es más impredecible y volátil.

Ambos metales riman y a largo plazo ha sido mejor invertir en Oro, pero los movimientos alcistas y bajistas de la Plata son más erráticos. Bueno para especular, malo para invertir.

Algunas consideraciones técnicas para detectar cuando salirse (o entender cuando los metales se han tomado una pausa)

Como he explicado en todo mi análisis, sigo alcista en los metales preciosos. Pero quiero dar algunos consejos o notas para los inversores y especuladores para que sepan detectar cuando salirse, aunque sea tácticamente para volver a posicionarse al alza más adelante.

Primero, la Plata, dado que es un activo tan volátil, probablemente en esta ocasión "dibuje" un patrón similar al del final de las burbujas especulativas o movimientos explosivos que ha experimentado en el pasado. Es decir, un rally explosivo, seguido de una corrección explosiva, para después volver a experimentar un rally que se interrumpe y entonces se da por concluido del todo el movimiento alcista.

La Plata en los años 80.
El Oro en los años 80.

Si ves a la Plata y al Oro hacer algo similar, no creo que vaya a ocurrir lo de los años 80s o en 2011, que "nunca" más subió, ya que estamos en un cambio geopolítico de largo alcance, tal y como he argumentado. Pero sí creeré que los metales preciosos se van a tomar un descanso importarte dentro de la tendencia alcista histórica en la que nos encontramos.

De hecho, este patrón es muy típico de movimiento finales de movimientos especulativos. Los ejemplos son innumerables, como la burbuja puntocom en el año 2000 y 2001.

Nasdaq entre 1994 y 2005. En el año 2000, tras implosionar la burbuja, el segundo rally fallido fue la confirmación final de que había terminado uno de los mercados alcistas más grandes de la historia.

Junto con esta apreciación, y así lo recomiendo más, mi preferencia es utilizar la media de 10 meses. Es similar a la de 200 días, pero filtrando más el ruido porque es un gráfico mensual. Utilizando la media, tampoco vas a vender en el techo mismo, pero te mantendrá dentro del movimiento todo el tiempo que esté subiendo. Sí, porque lo de vender en el techo mismo de un movimiento especulativo...es pura suerte y la suerte no se ha de buscar, sino las probabilidades.

Precio del Oro en gráfico de velas mensuales y su media de 10 meses.
Precio de la Plata en gráfico de velas mensuales y su media de 10 meses.

Mi mejor consejo es no dejarse llevar por temores de que el precio de los metales preciosos se van a girar a la baja, y objetivar, utilizando una media de este tipo, el momento de salida. Tratar de saber "a ojo" en qué momento ser terminan la alzas, es un deporte en esencia imposible y se corre el riesgo de perderse una parte importante del movimiento alcista.

Y mi tercer y última apreciación, y ya dirigiéndome a inversores con conocimientos de opciones, mi consejo es utilizar estrategias alcistas de opciones, las cuales limitan el riesgo de pérdida o al menos definen los riesgos y beneficios de forma más precisa, pudiendo dormir más tranquilos ante el temor de que el mercado se gire.

Un ejemplo sencillo, con una estrategia sin muchas complicaciones de como especular con la subida de los metales preciosos. Por ejemplo un "bull call spread" vencimiento 31 de diciembre y strikes 405/415 del ETF "GLD", donde el máximo riesgo es recompensando con una ganancia de hasta x6,3 veces dicho riesgo si el ETF se aprecia un 12% en los próximos casi 3 meses.

Así, seguimos alcistas y éstas son algunas apreciaciones sobre qué observar a continuación y cómo actuar llegados el momento. En mi opinión, lo que no hay que hacer ahora mismo, es pensar que el movimiento ha acabado.

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